El diseñador se inspiró en una experiencia personal de exploración de los antiguos callejones de Panyu para el diseño. Los elementos clave incluyen ladrillos rojos, arcos, callejones estrechos, sus habitantes y las plantas al final del callejón.

El diseñador se inspiró en las conexiones y formas de los principales ríos del distrito de Panyu, utilizando la técnica del jardín paisajístico seco para esbozar un río serpenteante en el interior. Este río sirve como medio, conectando diversas áreas del espacio y uniéndonos como individuos. Durante la renovación, se eliminaron los muros de las antiguas calles de Panyu y se instalaron puertas plegables transparentes de suelo a techo. Esto crea una fluidez fluida entre el vibrante paisaje interior y la diversidad de los antiguos edificios tradicionales del exterior, difuminando los límites entre el interior y el exterior, fomentando la reverencia por la tradición, la naturaleza y el arte.

El diseñador se inspiró en una experiencia personal de exploración de los antiguos callejones de Panyu para el diseño. Los elementos clave incluyen ladrillos rojos, arcos, callejones estrechos, sus habitantes y las plantas al final del callejón.


Al sentarse bajo el arco, se siente como si todos participaran en un ritual, uniendo a las personas con el arte en una experiencia compartida. El espacio acorta la distancia entre las personas y el arte. El diseñador busca que quienes se encuentren en el espacio no solo sean observadores, sino también participantes, formando parte del arte mismo. A través de la interacción con el espacio, las personas pueden sentir individualmente el fluir de los ríos de la ciudad y explorar los colores y texturas de los materiales de construcción tradicionales, a la vez que comparten y experimentan juntos este entorno poético.




